Visión actual sobre la anorexia y la bulimia
 
La sumisión a la estética de la delgadez es causa de graves patologías de la alimentación: la anorexia y la bulimia.

Existe un riesgo de muerte en un alto porcentaje: alrededor del 10 % de los casos diagnosticados.

Los signos para detectar estas patologías son:

 
Anorexia
Obsesión por la delgadez.

Disminución del peso corporal -del 25 al 50%- por debajo del normal esperado.

Interrupción de la menstruación por más de tres períodos (amenorrea).

Distorsión de la propia imagen (insistencia en verse gordas).

Obsesión por las dietas.

Pérdida total del apetito.

Negación de la enfermedad.

Intenso temor a engordar.

 
Bulimia
Obsesión por la delgadez.

Alternancia entre dietas estrictas y atracones.

Compulsiones: al vómito, al gimnasio, a los laxantes, a los diuréticos, a los atracones.

Ocultamiento de las conductas compulsivas.

Intenso temor a engordar.

 
- El mayor grado de riesgo lo corren las adolescentes, entre los 14 y los 18 años.

- Son patologías recientes, cuya antigüedad se remonta a los últimos 30 años.

- La amenorrea conduce a una involución del aparato reproductivo que comporta serios riesgos de futura esterilidad.

- La sociedad margina y discrimina a las mujeres cuyas medidas no responden a los ideales de belleza femenina actual (Dificultades para conseguir empleo o ropa adecuada para talles normales)

 
Diagnóstico
Los signos mencionados permiten efectuar un diagnóstico rápido de la enfermedad y la indicación del tratamiento.
 
Tratamiento
Dada la gravedad de estas patologías los programas de atención privilegian los tratamientos basados en enfoques multidisciplinarios.
 
El equipo tratante debe estar compuesto por

Médico clínico, nutricionista, ginecólogo, psicólogo, psiquiatra.

Cualquiera de estos profesionales tiene que estar capacitado para efectuar un diagnóstico precoz y una derivación al equipo, quien será el que determine las características que debe tener el tratamiento.

El mismo puede ser ambulatorio, pero se privilegia la internación en hospital de día.

El promedio es de cuatro años de duración, con un mínimo estimado de dos años.

El primer paso es la recuperación del peso perdido. Los esfuerzos de los profesionales intervinientes deben confluir en ese difícil objetivo, al que se opone la férrea voluntad de las pacientes.

 
Recuperación
Se basa en la adquisición de hábitos alimenticios estables, la reinstauración del ciclo menstrual normal y el logro del grado necesario de madurez para no dejarse influenciar por los dictámenes de la moda.
 
Prevención

Alerta contra el peligro de las dietas. Concientización a través de campañas en los medios masivos de difusión. Propuesta de leyes que sancionen la venta libre de talles extrasmall.