El país de Nuncacomer
Historia ilustrada de la anorexia

 
 
Prefacio
Éste es un viaje ilustrado que atraviesa un país onírico, el país de Nuncacomer, un viaje que recorre una historia, un viaje en el curso del cual el conjunto de textos y de imágenes que los acompañan nos despiertan de prejuicios y conceptos hace mucho tiempo establecidos.

Se trata del primer libro ilustrado sobre este tema tan importante. Por medio de textos breves y de imágenes que ilustran elocuentemente las ideas de la autora, este libro, no obstante ser una síntesis, no descuida ninguna información esencial sobre la anorexia y su historia. Comunicación inmediata, plena de humor, que más allá del placer momentáneo que produce, nos ofrece un camino aún inexplorado hacia las profundidades de la anorexia.

Al igual que en su primer libro Psicoanálisis para niños: Ficción de los orígenes y el último, Santa Anorexia, Silvia Fendrik se oculta como narradora, a fin de dejar hablar a su historia. Las imágenes surgen al modo de una ficción, un "teatro del cuerpo" y un "teatro de la mente" ( J. McDougall) cuya secuencia se despliega en un movimiento que anuncia su continuidad. Este trabajo tiene, entre otros, el mérito de despertar interrogantes, sin querer demostrar o imponer tal o cual hipótesis.

El cuerpo médico en su conjunto no puede escapar a la gravedad, la inquietud, y también a la impotencia frente a las pacientes anoréxicas, pero sus diagnósticos se limitan casi siempre a "trastornos de la alimentación" o más recientemente a la predisposición genética, despreciando la relación con lo femenino —es decir con la sexualidad— olvidada o reprimida en este tipo de discursos. Éste es precisamente el lugar que le otorga muy sutilmente Silvia Fendrik en su recorrido, haciendo desfilar frente a nuestra mirada incrédula una multitud de santas, brujas, histéricas y anoréxicas, en una sorprendente coherencia. Poco a poco lo femenino de estas figuras va revelando una verdadera puesta en escena que nos distancia de los "saberes" en boga, al ofrecernos una nueva mirada sobre la anorexia: las privaciones alimentarias de las santas en el la Edad Media en continuidad con la Inquisición y la caza de brujas, la anorexia en el siglo XIX y su relación con la histeria. Todo esto sorprende al lector, al confrontarlo con la modernidad de lo antiguo.

Cada capítulo ilustra de un modo subversivo los pretendidos saberes adquiridos, cruzando la investigación histórica y la imaginación mediante una serie de dibujos igualmente cautivantes, grabados antiguos, pinturas e íconos que ilustran a las grandes anoréxicas de la historia.

Para concluir, diría que uno de los méritos del trabajo de Silvia es el de ofrecer una guía de viaje, no sólo a los especialistas que se presten a interrogar sus certezas sobre la anorexia, sino también a las jóvenes mujeres que ayer han rechazado el rótulo de histéricas después de haber sido perseguidas como brujas, y actualmente se resisten a ser consideradas como simples imitadoras de los cánones recientes de belleza femenina.

Joyce McDougall